sábado, 26 de noviembre de 2011

Oyabirde

La Cámara Federal le reprochó al juez Norberto Oyarbide su "errado direccionamiento" en la causa que investiga al ex apoderado de Madres, Sergio Schoklender, y lo exhortó a que explique qué es lo que investiga y quiénes son los acusados.


La Cámara Federal dictó ayer un durísimo fallo contra el juez Norberto Oyarbide: le reprochó su "errado direccionamiento" en la causa que investiga el desvío de fondos públicos administrados por la Fundación Madres de Plaza de Mayo, y lo exhortó a que circunscribiera de una vez, "en el menor tiempo posible", qué es lo que investiga y quiénes son los acusados, según publicó el diario La Nación. Fue la primera intervención de la Cámara en este expediente, que lleva casi seis meses, más de 20.000 hojas y pilas de cajas de documentación secuestrada. En todo este tiempo, la investigación estuvo bajo secreto de sumario, y eso también fue criticado por los camaristas. Justo ayer, mientras ellos revisaban en el segundo piso de los tribunales de Comodoro Py los detalles finales de su fallo, un piso más arriba, en su despacho, Oyarbide levantaba el secreto (en rigor, decidía no volver a prorrogarlo).
Fuentes de la causa dieron a conocer a La Nacion, sólo entonces, los avances de la investigación: informaron que descubrieron un faltante de entre 15 y 20 millones de pesos que debían destinarse a la construcción de viviendas sociales en Los Piletones, en el barrio porteño de Villa Lugano, y que hay elementos para creer que quienes defraudaron al Estado se valieron de personas de bajos ingresos para sus maniobras de lavado de dinero. También revelaron que no se sabe dónde están los libros contables de la Fundación, porque no los encontraron en los allanamientos.
Según los camaristas Eduardo Freiler, Eduardo Farah y Jorge Ballestero, Oyarbide "excedió holgadamente" los términos legales en materia de secreto, y eso afectó el derecho de defensa de los imputados (una larga nómina que incluye a Sergio Schoklender , su hermano Pablo y decenas de personas más), que no saben con precisión de qué se los acusa, pero, en muchos casos, no pueden salir del país ni disponer de sus bienes por orden del juez. En su crítica contra Oyarbide, el más terminante fue Freiler. Sostuvo que su trabajo en esta investigación "se destaca por la ausencia de racionalidad en la búsqueda de información", "se traduce en una quimera" para quien se sumerge en el expediente, "amenaza con ser sólo escenográfico" y "conspira contra el éxito de la pesquisa". Es que, según el camarista, "el propio magistrado se ha encargado de construir un pajar" con información desordenada donde es muy difícil localizar las pruebas de los presuntos delitos.
"Ello coincide con una máxima de poca ética de algunos abogados penalistas -afirmó Freiler- que habla de la conveniencia de sumar cuerpos y cuerpos a un expediente para construir ese pajar y con él, la duda de la que se sirven."
Farah y Ballestero fueron menos severos que Freiler, pero compartieron sus críticas sobre la marcha de la causa. "Coincidimos con nuestro colega preopinante en cuanto a que el modo en el que el juez de la anterior instancia está conduciendo la investigación a su cargo y el errado direccionamiento que se ha dado a la misma no resultan los más idóneos para el descubrimiento de la verdad material", afirmaron.
También consideraron "imperioso instruir al juez" para que, cuanto antes, "circunscriba adecuadamente el objeto procesal" y "formule las imputaciones que correspondan"; el decir, le diga a cada acusado de qué se lo acusa. En este caso, nadie fue citado aún a declarar en indagatoria. No hay procesados ni detenidos. Pero Oyarbide sí dictó -advirtieron los camaristas- "múltiples medidas restrictivas de derechos de raigambre constitucional", como embargos, prohibiciones de salida del país e inhibiciones de bienes.
El fallo de ayer cuestionó una de esas medidas. Ordenó que Oyarbide fundara debidamente su decisión de mantener inmovilizadas una serie de cuentas bancarias pertenecientes a imputados en la causa. Así lo dispusieron Farah y Ballestero. Freiler proponía, directamente, anular la medida, que juzgó "infundada" y "arbitraria", además de parte de un "desborde intolerable", dado que afectó a imputados nunca citados a indagatoria. Freiler afirmó que "la extensa tarea investigativa" de Oyarbide es algo que "amenaza con ser tan sólo escenográfico", dados la "solicitud indiscriminada de informes" a organismos públicos, "la gran cantidad de allanamientos" con una "enorme cobertura de los medios de comunicación" y el secuestro de numerosísima documentación, que se incorporó de forma "desordenada" al expediente, "sin una clave de interpretación".
Pese a la dureza del fallo, ninguno de los camaristas, ni siquiera Freiler, mencionó la posibilidad de quitarle a Oyarbide la causa. Las críticas del tribunal no son algo nuevo para este magistrado. Ya ha recibido, en otras oportunidades, cuestionamientos similares. Esta vez fue la Sala I, pero la otra sala que integra la Cámara (la II) le llamó la atención nueve veces en otro expediente gigantesco: el que investiga la mafia de los medicamentos. Desorden en las actuaciones, avances sobre los derechos de los acusados y pérdida de equidistancia fueron algunos de sus reproches. No obstante, la Cámara no parece tan disconforme con el juez. Es por disposición de este tribunal que Oyarbide tiene dos juzgados. Además del suyo, subroga desde hace años el que quedó vacante cuando renunció Guillermo Montenegro, hoy ministro de Mauricio Macri.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La renuncia a los subsidios: una kermesse de almas bellas


Beatriz Sarlo, analiza la insólita campaña de autopromoción de la renuncia a los subsidios de los funcionarios kirchneristas. Sarlo cuestiona “el tono, entre chantajista y bobo, de “renuncie al subsidio, no corte la cadena” y se burla del “test moral” que se instaló sobre una medida de ajuste que de todas maneras se aplicará.
Susana Giménez, gran parte del gabinete, la Presidenta y su madre, el arquero Fillol, entre otros, han renunciado espontáneamente a los subsidios. La lista se va a poblar rápidamente. Hasta hace una semana, los renunciantes no se habían mostrado públicamente conmovidos por el acto de beneficencia del que eran destinatarios sin que lo necesitaran y, justo es decirlo, sin que lo hubieran pedido. Ahora, renunciar al subsidio es un test moral. En Twitter alguien arroja la siguiente pregunta como una acusación: “Che ¿Sarlo ya renunció al subsidio?” Con el subsidio, yo y gente como yo podíamos comprar, por factura de servicio, un jean de primera marca o tres libros, ir a un restaurant de primera o varias veces al teatro.
En fin, reactivábamos la economía, como han tratado de explicar los responsables de que el subsidio se mantuviera más allá de todo límite razonable, tanto temporal como de nivel socio-económico. Y, en efecto, esas compras se hacían sin pensar en quienes no encontraban la garrafa social en ningún almacén de los barrios pobres. Hubo, naturalmente, excepciones. Marcelo Zlotogwiazda (me consta porque trabajo en su programa de radio) criticó la inequidad de los subsidios. Pero a nadie se le ocurrió que la supresión se iba a convertir en una kermesse de almas bellas, una especie de agua bautismal y curativa.
Esta campaña de la buena voluntad de los famosos y de los funcionarios tiene, más allá de las intenciones personales, algo de hipócrita. Si el gobierno decide una escala de disminución de los subsidios, lo lógico, salvo que se quiera realizar un gesto para la tribuna, es esperarla, llenar los papeles que deben llegar con las facturas y, sobre todo, no sentirse protagonista de una buena acción porque se renuncia a lo que no corresponde. Todo eso sin el tono, entre chantajista y bobo, de “renuncie al subsidio, no corte la cadena”.
Mientras tanto, valdría la pena hacer otros deberes: revisar la declaración de Bienes Personales y pagar puntualmente el impuesto a las ganancias para que los inspectores tengan que registrar menos morosos cuando visitan los estacionamientos de los grandes partidos de polo o detienen en la ruta a quienes se van de vacaciones. Declarar hasta el último peso que se gana, hasta el último anillito que se posee.
La mejor forma de evitar los subsidios es la redistribución. Y mientras este gobierno, que se llama progresista, no encare la verdadera política redistributiva que es una reforma del sistema de impuestos, lo mejor es pagarlos con la puntualidad y la exactitud más extremas. El gesto más raro es tener todo en blanco. La consigna “Renunciemos a los subsidios” promete una medallita barata. Lo de los impuestos parece más complicado. Como nota simpática, también valdría la pena que las donaciones a organizaciones de bien público fueran un poco más generosas.

Macri, Boudou, De Vido y Aníbal renuncian a subsidios que ya no tienen


Los funcionarios autopromocionaron sus renuncias, pero viven en Barrio Parque, Puerto Madero y un country, que ya habían quedado afuera de la política de subsidios del Gobierno. Si el padrón que difundió el kirchnerismo no es trucho, los dirigentes tienen otras propiedades.
“Quien no requiera un subsidio no debería tenerlo, aquellos que vivimos en Puerto Madero o quienes viven en un country están en una posición económica diferente de quienes viven en otro barrio”, dijo Amado Boudou el pasado 16 de noviembre, es decir, hace sólo una semana.
El ministro de Economía estaba anunciando junto a su par de Planificación Federal, Julio De Vido, que el Gobierno eliminaría los subsidios en las tarifas de luz, gas y agua para 232 mil usuarios residenciales de alto poder adquisitivo, en Barrio Parque y Puerto Madero, en la Ciudad de Buenos Aires, y en todos los countries del país.
El vicepresidente electo se incluyó como residente en Puerto Madero y miró a De Vido cuando habló de los countries. Sin embargo, ambos funcionarios figuran en segundo y tercer lugar, respectivamente y detrás de Cristina Kirchner, en el padrón que divulgó el Gobierno de aquellas personas que renuncian “voluntariamente” a los subsidios.
Ese padrón en teoría está conformado por personas que aún pueden seguir gozando del subsidio. Pero no se entiende por qué Boudou, que vive en Puerto Madero y Julio De Vido, que tiene una casa en un country en la localidad bonaerense de Lima, partido de Zárate, aparecen como renunciantes si el subsidio ya se les había quitado por orden de la presidenta.
Del mismo modo, Aníbal Fernández, que figura en el puesto 74 de ese padrón e incluso encabezó una conferencia de prensa desde la Casa de Rosada para anunciar, como una actitud ejemplar, que todo el gabinete había renunciado a los subsidios, también vive en Puerto Madero.
La contradicción se repitió en la oposición. Mauricio Macri anunció por Twitter que “hoy voy a renunciar al subsidio domiciliario a los servicios publicos y le pedí a todo mi Gabinete que haga lo mismo”. El jefe de gobierno porteño vive en Barrio Parque, por lo que renunció a lo ya que no tenía.
La renuncia a los subsidios Susana Giménez, fue otra de las noticias que circuló por todos los medios. Y la diva de la TV también vive en Barrio Parque, en una gigantesca casona que tiene arañas de oro de Venecia.
Por su parte, el periodista K Víctor Hugo Morales también renunció al subsidio que ya tendría que haber perdido por vivir en Puerto Madero.
La duda entonces es si el padrón de adherentes que difundió el kirchnerismo es trucho, puesto que estaría conteniendo información falsa al estar compuesto por usuarios que renuncian a un subsidio que ya no tienen. Y si no es falso, significa por decantación que los funcionarios renunciaron en realidad a los subsidios que podrían estar gozando en otras propiedades.

Primera encuesta oficialista desde que empezó el ajuste


Para la encuestadora Equis, dirigida por Artemio López, un 78% aprueba el recorte a los subsidios, el 57% los controles de la AFIP y el 54% el traspaso de los controladores aéreos.
Preocupados por la fuga de capitales y atentos a la hipótesis de que “los mismos que la votaros compran dólares a lo pavote” es que leemos:
Un sondeo realizado en las principales ciudades del país muestra que el 78 por ciento apoya el cambio en la política de subsidios a los servicios. Un 57 por ciento avala los controles de la AFIP para adquirir dólares y un 54, el traspaso de los controladores aéreos.
Una amplia mayoría de los ciudadanos apoya las principales medidas tomadas por el gobierno nacional durante las últimas semanas, después de la reelección de la Presidenta, como la reducción de los subsidios a determinados servicios y a determinados sectores, el control sobre la compra de dólares por parte de la AFIP y el traspaso de los controladores aéreos a la Fuerza Aérea.
El dato se desprende de un sondeo realizado por la consultora Equis, que también verificó que la imagen de Cristina Fernández de Kirchner continúa muy por encima de los demás referentes políticos del país. De acuerdo con la encuesta, el 58 por ciento de las personas votaría a CFK si las elecciones fueran hoy.
La consultora liderada por Artemio López interrogó una base de 800 argentinos mayores de 18 años y residentes en los principales conglomerados urbanos del país -Capital, provincia de Buenos Aires, Salta, Córdoba, Mendoza, Tucumán y Santa Fe-. Les hizo una serie de preguntas con el objetivo de analizar los principales “temas de coyuntura” en que se convirtieron algunas de las decisiones que el Gobierno tomó a pocos días de las elecciones nacionales del 23 de octubre pasado.
Así, averiguó qué opinaban los ciudadanos sobre la merma de subsidios en los servicios públicos a diferentes sectores económicos y grupos familiares; sobre la vuelta de los controladores de los vuelos a la Fuerza Aérea, y sobre la autorización de la AFIP que requiere, desde hace poco menos de un mes, cualquier persona para comprar dólares. “La imagen de Cristina así como la de su gestión no es tan sensible respecto de medidas como las que refiere la encuesta. El porcentaje de aceptación es prácticamente igual al que tenía antes de octubre”, definió el director de investigación de Equis, Martín Romeo.
Según la encuesta, la Presidenta mantiene una alta imagen positiva entre los ciudadanos consultados, del 66 por ciento, con más de 20 puntos de ventaja respecto de la opinión que las mismas personas tienen sobre el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, quien se ubicó segundo en las últimas elecciones presidenciales: el socialista cuenta con una aceptación del 47,4 por ciento. El resto de los dirigentes políticos que compitieron por la presidencia nacional se ubicaron muy por debajo de CFK y de Binner. El radical Ricardo Alfonsín no alcanza el 20 por ciento de imagen positiva, mientras que el 50 por ciento lo ve con malos ojos. Quien tiene el mayor porcentaje de imagen negativa es la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, con el 65 por ciento, apenas superando a Eduardo Duhalde, con el 63.
El apoyo electoral sigue siendo el mismo que el registrado por los comicios. “No podía ser de otra manera, ya que no se produjo ningún tipo de acontecimiento que provoque que la intención de voto de la gente se modifique sustancialmente”, explicó Romeo sobre la incidencia de los temas coyunturales. De ser hoy, las elecciones presidenciales la tendrían a Cristina Fernández reuniendo el 58,6 por ciento de los votos...
Ficha Técnica
El presente informe registra los resultados de la medición realizada entre el 16 y el 17 de Noviembre de 2011.
Se utilizó el método interaccional a través de entrevistas personales telefónicas mediante la aplicación de un cuestionario semiestructurado diseñado ad-hoc.
Los entrevistados fueron personas de ambos géneros mayores de 18 años de todos los niveles socioeconómicos residentes en los principales aglomerados urbanos de la Argentina: Ciudad de Buenos Aires, Partidos del Conurbano e interior de la Provincia de Buenos Aires, Provincia de Salta, Provincia de Córdoba, Provincia de Santa Fe, Provincia de Mendoza y Provincia de Tucumán.
Para la selección de los entrevistados, entonces, se aplicó un muestreo probabilístico de tipo aleatorio polietápico consistente en:
Selección de región de residencia.
Selección de provincia de residencia.
Selección de departamento de residencia.
Selección de localidad de residencia.
Selección de barrio de residencia.
Selección de hogar de residencia.
Selección de persona.
El último nivel de selección fue ajustado por cuotas de género y edad de acuerdo a parámetros censales.
El tamaño de la muestra fue de 800 casos, estimándose un margen de error máximo de +/- 3,46% para distribuciones simétricas con un nivel de confianza de 95%.

"Hugos del país"


En referencia a un trabajador llamado “Hugo”, Cristina Fernández ironizó en un mensaje al líder de la CGT en el marco de los cruces por la ley de distribución de las ganancias de las empresas. “A esta Presidente la van a ver apoyando a cada trabajador”, dijo.
Durante un acto en la empresa gráfica Arcángel Maggio, ubicada en el porteño barrio de Barracas, la presidente Cristina Fernández lanzó en tono irónico un claro mensaje a Hugo Moyano que este miércoles 23/11 insistió con la necesidad de aprobar en el Congreso de la Nación el proyecto de participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas.
Apelando al nombre (Hugo) de uno de los empleados de la planta que se acercó a saludarla, Cristina dijo: "Quiero decirte a vos Hugo y en nombre de todos los Hugos del país que a esta Presidente la van a ver no solo en la plaza y en los despachos, sino en cada fábrica y en cada máquina apoyando a cada trabajador y a cada empresario que luche para seguir produciendo y generando riqueza e inversión en el país".
"Por Hugo, que va a la plaza, pero también está en la máquina, les digo que cuenten conmigo", remató.
En su discurso, la Presidente relató la charla que mantuvo con el operario llamado Hugo y señaló que éste estaba "emocionado" de encontrarse con ella y que anteriormente "había ido a verla a la plaza".
En otro orden, Cristina también se refirió a la impresión de libros: "Da vergüenza que el 78 por ciento de los libros que leen los argentinos son de confección importada", recordó que "en la década del setenta era líder en materia de recursos humanos y en materia gráfica e industria cultural".
"Vamos a impulsar desde el Ministerio de Educación que todos los libros que se adquieran sean de industria nacional", anticipó.

"Vamos a seguir insistiendo"


La relación entre el Gobierno y Hugo Moyano no atraviesa su mejor momento, sobre todo luego de que ayer Cristina Fernández rechazara el proyecto de reparto de las ganancias. El líder de la CGT redobló la apuesta: ratificó que la próxima discusión salarial será "en base a la inflación que sigue siendo la del supermercado".
Luego de que el ministro Julio De Vido reconociera que existen diferencias entre Hugo Moyano y Cristina Fernández, y tras el rechazo de la Presidente al proyecto de reparto de las ganancias, el líder de la CGT aseguró está mañana que "insistirán" con la intención de aprobar la iniciativa en el Congreso.
Moyano aseguró que el reclamo se mantendrá "intacto", pese a que Cristina rechazó que el reparto de ganancias lo decidiera el parlamento. "Eso lo mantenemos intacto. Nosotros vamos a seguir insistiendo", replicó el líder sindical.
Y dobló la apuesta. Cuando fue consultado por la próxima discusión salarial, ratificó que será "en base a la inflación que sigue siendo la del supermercado", refiriéndose así a los poco creíbles números del INdEC. "La justicia social es un trabajo digno, un salario digno y una vivienda digna y todavía no la hay", alertó el líder sindical. Aunque luego bajó el tono: "No vamos a poner palos a la rueda". Moyano hizo estas declaraciones al hablar durante el acto de inauguración del edificio de la Federación Argentina de Trabajadores de Universidades Nacionales (FATUN) en el barrio porteño de Almagro.
Más temprano, De Vido había intentado calmar los ánimos pero dejó en claro las diferencias con el camionero: "Moyano puede o no aceptarlo. Podemos tener opiniones diferentes, pero eso no significa un conflicto", aseguró en declaraciones a radio 10. Enseguida, reforzó: "La relación [con Moyano] está intacta. Hay momentos con mayores diferencias y momentos de menores diferencias. Pero nada más que eso". Ayer, en el cierre de la reunión anual de la Unión Industrial Argentina (UIA), Cristina sepultó el proyecto de ley de la CGT para repartir ganancias entre empleados, asegurando que "no lo puede decidir el Estado ni una ley del Parlamento" (ver nota relacionada). De Vido defendió la postura de la mandataria: "La Presidenta no está de acuerdo con la aplicación general y por ley. Tenemos una ley de convenciones de trabajo es fabulosa para que cada sector acuerde su propio punto de equilibrio", argumentó.
"La Presidenta no está en contra de que haya reparto, sino de que sea por ley", completó.

sábado, 19 de noviembre de 2011

El Gobierno quiere sacar a Moyano del PJ bonaerense

Zannini dio señales de que le quitarán la jefatura partidaria
Antes de las elecciones en la CGT, Hugo Moyano deberá sortear otro obstáculo: la Casa Rosada ya trabaja en adelantar para mayo la sucesión en el PJ bonaerense, que preside el líder gremial, y forzar así la salida del líder camionero. El secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, está al mando de la estrategia oficial por orden de Cristina Kirchner. Lo habló ya con sus interlocutores partidarios, según pudo saber La Nacion de fuentes del Gobierno y del PJ provincial. Los diálogos fueron la semana pasada. La Presidenta no pretende adelantar el debate partidario. Sus prioridades hoy son, en este orden, avanzar con las medidas económicas antes del recambio de mandato, elegir las autoridades que la representarán en el Congreso, definir su gabinete y sólo después resolverá el futuro del partido que presidía Néstor Kirchner a nivel nacional.
Pero ya comenzó a enviar señales. Las constantes tensiones entre Moyano y la Casa Rosada terminaron por delinear las próximas jugadas. El mandato del líder cegetista en el PJ bonaerense vence en diciembre de 2012. En pie de guerra, la Presidenta apuesta a que esa sucesión se defina en mayo, junto con la renovación de autoridades partidarias a nivel nacional. "Apura su salida", interpretan en despachos oficiales. En la Casa Rosada se da por seguro el alejamiento de Moyano del partido. "Eso ya está decidido", contaron dos fuentes del Gobierno a La Nacion. A ese lugar podría ir el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, representante del kirchnerismo puro en la provincia. También se analiza buscar para ese cargo a algún intendente afín, como señal de acercamiento a los jefes comunales. La Presidenta habla poco y nada con ellos. Acostumbrados a las comunicaciones directas que ellos tenían día tras día con Néstor Kirchner, podría tratarse de un gesto de la jefa del Estado.
"Todo se decidirá en conjunto. Van atados los dos PJ", confió una fuente al tanto de los movimientos del partido que habló en los últimos días del tema con Zannini, mano derecha de Cristina Kirchner. Por estas horas, con el debate partidario nacional postergado, la prioridad en Balcarce 50 se centra en la provincia.
Moyano no tendrá un 2012 tranquilo. Además de la sucesión partidaria, en julio deberá enfrentar la renovación de la CGT.
La Presidenta ya maneja los resortes del poder partidario, aunque no tenga título alguno en la estructura. Por orden de ella, quedó un vacío legal en el PJ nacional. A pesar de que el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, tiene hoy la presidencia, ese cargo es prestado. Nunca el Gobierno avanzó con los trámites para que Scioli se convirtiera en jefe partidario: sigue siendo vicepresidente, en ejercicio de la presidencia. Artilugios legales de Cristina para no dejar librado al azar ningún resorte de poder.
Lo mismo hizo Kirchner cuando en 2009, al otro día de haber perdido las elecciones legislativas, anunció que renunciaba al partido. Eso nunca se efectivizó, y apenas unos meses después y gracias a la maniobra que él ordenó emprender, volvió a presidirlo sin llamar a comicios.
La Presidenta no dio pistas a sus colaboradores de su intención o no de asumir la jefatura del PJ. En los hechos, los movimientos del partido están a la espera de lo que defina Cristina. Lo que sí destacan fuentes oficiales es que Moyano deberá dar un paso al costado. Entre quienes hablan con los colaboradores más cercanos a Cristina explican que si ella no asume la presidencia y pide licencia, opción que suena fuerte por estos días, podría ungir a un allegado para que lo presida. En tiempos en los que las señales reemplazan a las certezas ante el hermetismo con que gobierna Cristina, algunos conocedores del partido recuerdan que el matrimonio Kirchner siempre estuvo pendiente del tema. "Cuando no lo presidieron, lo tuvieron intervenido", hace memoria un hombre fuerte de la estructura del PJ. Quienes más conocen el pensamiento de la Presidenta refuerzan que el peronismo sigue siendo para la Casa Rosada la única estructura política propia. Cristina fue, de hecho, la que más le insistió a Kirchner hace cuatro años en que asumiera la presidencia del partido..