miércoles, 12 de octubre de 2011

¿"El peronismo se ha convertido en el PRI"?

La filósofa Beatriz Sarlo habló sobre el peronismo, la oposición, las elecciones y una futura reforma constitucional. En ese contexto, volvió a disparar contra el Gobierno de Cristina Fernández y aseguró que el peronismo se ha convertido en el PRI, el partido que gobernó México por 50 años.
“El peronismo se ha convertido, finalmente en el PRI (partido que gobernó 50 años México)”, aseguró ayer la filósofa Beatriz Sarlo en una entrevista televisiva.
La intelectual aseguró que las aspiraciones del peronismo son las de lograr un sistema similar al que rigió con medio siglo al país azteca donde hubo una única fuerza gobernante.
“No me gustaría que el peronismo fuera el PRI. Que no lo sea, depende de la oposición que pueda organizar dos campos”, dijo Sarlo. Y luego criticó el acuerdo entre Francisco De Narváez y Ricardo Alfonsín: “No se puede hacer una alianza sin principios”.
Antes de finalizar la entrevista, al ser consultada sobre una futura reforma de la Constitución para girar a un sistema de gobierno parlamentario, aseguró: “No le creo nada a este Gobierno” y agregó: “Ha ignorado al Parlamento”.
“Creo que la reforma va a ser un chantaje y se van a encerrar a personas con buenas intenciones a hacerla”, concluyó.

lunes, 10 de octubre de 2011

La deficitaria Aerolíneas (Recalde + Wado + Kicillof) paga sueldos de hasta $ 82.000

Aerolíneas Argentinas es incapaz de autofinanciarse y es imposible de cubrir todas las necesidades del aerotransporte pero es un coto cerrado de sindicalistas inescrupulosos, y de voraces políticos que suponen que la compañía les pertenece a ellos y sus ineficientes gestores juveniles: Mariano Recalde, 'Wado' De Pedro y Axel Kicillof.
La estatal Aerolíneas Argentinas, dirigida por el camporista Mariano Recalde, se encuentra entre las tres firmas aerocomerciales con mayor déficit en el mundo entero, con pérdidas por casi US$ 500 millones anuales, pero sus ejecutivos gozan de salarios y beneficios de hasta $ 82.000 mensuales. Los altos honorarios de los ejecutivos de AA, revelados por fuentes de la aerolínea de bandera a Noticias Argentinas, provocan un fuerte malestar entre los empleados de la firma, que por lo bajo aseguran que Recalde contrata gerentes que no tienen experiencia en el rubro aerocomercial.
Mientras tanto, la empresa sufre el severo plan de austeridad interno lanzado en 2009 –con jubilaciones anticipadas incluidas- debido al déficit que en 2010 alcanzó los US$ 486 millones y se ubicó en el 3er. lugar del podio mundial. La empresa lleva perdidos desde la reestatización en julio 2008 unos US$ 2.175 millones, aunque este año lograría reducir a la mitad su déficit respecto de 2010, con un balance que registrará un rojo de US$ 200 millones. El déficit de AA sólo fue superado en 2010 por los US$ 1.233 millones que perdió Air India, y por los US$ 564,2 millones gastados de más por Kuwait Airways. Así se desprende del relevamiento aéreo más acabado a nivel internacional, elaborado por la prestigiosa revista estadounidense Air Transport World con datos de los balances públicos. La calculadora del tándem AA-Austral prevé que las cuentas alcanzarán el equilibrio en 2012, una hipótesis que genera dudas en el seno del Gobierno de Cristina Kirchner.
Incluso, de los $ 30.000 millones contemplados en el Presupuesto 2012 en el rubro “Otras transferencias” destinadas a subsidios, unos $ 2.332 millones irían a parar a una caja destinada al eventual auxilio de AA.
El presupuesto también prevé $ 564 millones para “ambiciosas obras en los aeropuertos no concesionados” vinculadas a la recuperación y construcción de plataformas, pistas, torres y obras de seguridad. El Gobierno ratifica en su proyecto “ley de leyes” la decisión de sostener a la empresa (desmantelada durante 20 años por el español Grupo Marsans) debido a su rol estratégico para la integración nacional, regional e internacional del país.
En el entorno de la Presidenta resaltan que el esfuerzo de volver a poner en carrera a la línea de bandera no iba a ser fácil y destacan que el objetivo no es que la firma gane dinero en forma inminente, aunque reconocen que preocupa la presión de la oposición por el déficit y el por qué de ese rojo.
Van tomando fuerza las dudas sobre la competencia de la actual gerencia de la compañía y en los pasillos de la Casa Rosada se rumorea sobre la llegada de una nueva administración para AA después de diciembre, de confirmarse la reelección de la jefa de Estado. A los polémicos nombramientos, ahora se suman los acuerdos salariales particulares: un gerente que asumió pocos días atrás recibirá en su cuenta bancaria a fin de mes unos $ 55.000 en concepto de salario y un proporcional de la bonificación anual acordada con la firma, lo que elevará el depósito a unos $ 82.000.
A esos beneficios –que se repetirán del 1 al 5 de cada mes- se les suma autos Renault Fluence de alta gama adquiridos por la empresa durante julio último, con dominios KKI tramitados en el 8vo. piso del Registro 26, de la porteña Avenida de Mayo al 1.370.
Al menos 2 de los 3 autos full con caja automática comprados en $ 139.400 cada uno ya fueron asignados a puestos gerenciales por lo que entran y salen todos los días a las cocheras de las oficinas centrales de la compañía, en Bouchard 547. Según deslizaron las fuentes consultadas por NA, dos de los beneficiados son el flamante gerente del Área de Operaciones de Aeropuertos, Álvaro Francés, quien asumió pocos días atrás después de estar al frente de la disquera Musimundo y de haber dirigidos cadenas de supermercados desde 1986; y su segundo, el subgerente, Juan Nuñez Aguilar. Aguilar, preveniente de una empresa minorista de comercialización de zapatos, no sólo cobrará un salario mensual de $ 50.000 más las bonificaciones anuales, sino que al momento de rubricar su contrato logró una cláusula por la que en caso de despido la indemnización mínima deberá ser igual a 10 años de servicio. Los titulares de las otras cinco gerencias (de Sistemas, de Tecnología, de Compras, de Recursos Humanos y de Ventas) perciben, en promedio, salarios de $ 42.000 mensuales, más bonificaciones anuales y premios.

La media verdad que nos falta


Por Santiago Kovadloff
Un día, no hace de esto aún dos años, Ricardo Gil Lavedra citó en su casa a Pepe Eliaschev. Lo hizo en nombre de los integrantes de la Cámara Federal y del fiscal que juzgaron y sentenciaron a prisión perpetua a los ex comandantes del Proceso. Gil Lavedra le manifestó al periodista que hacía mucho tiempo que él y sus compañeros aspiraban a contar "la verdadera historia del juicio". Esa historia, le aseguró, nunca hasta entonces había sido relatada: "Siempre pensamos que algún día la escribiríamos. Pero el tiempo ha pasado y ya es evidente que no es algo que haremos nosotros. Además, no la leería nadie. Somos administradores de justicia, juristas tal vez, pero no escritores. Pensamos por unanimidad que la única persona que puede hacerlo sos vos". Eliaschev aceptó el desafío. Puso, para ello, una sola condición: compaginar a su modo todo lo oído, hilvanarlo con su propio relato, articular la palabra de los jueces con la suya. El libro, en suma, sería su libro; la historia, sin duda, sería de ellos. Por lo demás, y para justificar la tarea, Eliaschev sólo tenía fuertes convicciones. La primera de ellas, nacida de la indignación: "Desde 2004, cuando el presidente Néstor Kirchner enunció desde el predio de la Escuela de Mecánica de la Armada que durante veinte años la democracia argentina había hecho «silencio» en materia de derechos humanos y que él venía a pedir perdón por tal supuesta omisión, convivo con una insoportable sensación de injusticia y atropello". Una segunda razón fue la esperanza de contrarrestar con Los hombres del juicio -así decidió titular su obra- el desconocimiento de lo sucedido entre quienes, por ser muy jóvenes en aquellos años o haber nacido después de lo ocurrido, nunca supieron bien qué fue lo que pasó.
A estos dos se sumó un tercer motivo, no menos esencial. Hace largo tiempo que Eliaschev está persuadido de que circula sólo una media verdad sobre los días en que el espanto ejerció su intendencia en la Argentina. Esa media verdad habla de las atrocidades consumadas desde el Estado, a partir del golpe del 24 de marzo de 1976. La otra media verdad, la que se enmascara y termina por distorsionar incluso el alcance de la primera, atañe a las acciones criminales de quienes, ya antes de ese golpe y en nombre de la "patria socialista", embistieron contra el orden constitucional. En la denuncia de este encubrimiento y de algunas de sus consecuencias dramáticas pone el autor de este libro un acento inconfundible por su claridad y coraje.
Más que en una versión aséptica de los contenidos del juicio, Eliaschev se interesó en las vivencias que su desarrollo despertó en los hombres que lo llevaron a cabo. Es así como lo testimonial gana el primer plano de una muy buena parte del libro. Le importó a Eliaschev quiénes fueron esos hombres hasta el momento en que se los convocó para cumplir con el papel histórico que les cupo. Qué sintieron y qué pensaron de esa convocatoria. Cómo emprendieron su tarea. Cómo convivieron cada uno de ellos con los demás en ese desempeño. "Este libro -aclara Eliaschev- detalla los entresijos de unas vidas comunes a las que una bisagra de la historia puso a decidir cuestiones vitales para este país."Así, desfilan por estas páginas la infancia, la adolescencia, la juventud y la adultez de cada uno de los jueces, siempre narradas en una sencilla primera persona del singular. El país en que vivieron y se educaron, sus familias de origen, sus sensibilidades ante los hechos cotidianos y los de mayor relieve espiritual se van plasmando en el libro hasta el momento en que la historia grande golpea a las puertas de cada uno de ellos. Este cruce entre lo medianamente previsible y lo imprevisible y súbito desvela a Eliaschev. Allí hace pie una de sus perplejidades más insistentes. Y su intensidad puede advertirse cuando reconstruye el momento en que el presidente Raúl Alfonsín, en casa del filósofo Carlos Nino, propuso a esos siete hombres que integraran la Cámara Federal que tendría a su cargo el juicio de los ex comandantes. Fue de hecho en esa casa donde se reunieron, por primera vez, tanto entre ellos como con el recién electo presidente de la República, Julio Strassera, Jorge Torlasco, Jorge Valerga Aráoz, Andrés D'Alessio, León Carlos Arslanian, Ricardo Gil Lavedra y Guillermo Ledesma. "Los artesanos individuales de esa fantástica afirmación del principio de la justicia y la consecuente derrota de la noción de impunidad fueron magistrados de la carrera judicial, hombres comunes con vidas parecidas y diferentes, pero a los que el azar impulsó a tener que proyectarse como seres extraordinarios. Esta es la parte más estremecedora de esta historia, la de seis jueces que, con el aporte decisivo de un fiscal excepcional y de una pequeña patrulla de seres indispensables que buscaron y recogieron las pruebas, sistematizaron los datos y averiguaron en los pliegues más tenebrosos del horror para que se supiera la verdad, hicieron lo que tenían que hacer."
Sobresale el momento en que cada uno de sus entrevistados cuenta de qué forma encaró y desarrolló su labor en la Cámara Federal. Cómo se ingresó y cómo se logró salir del laberinto informativo conformado por el caudal agobiante de elementos que debió tomarse en cuenta, las horas invertidas en la recaudación y el análisis de datos y testimonios siempre insoportables sobre secuestros, encarcelamientos y torturas, aportados por los sobrevivientes. El libro de Eliaschev se suma a lo más esencial de una bibliografía tan diversificada y rica como polémica. Su valor documental y analítico lo inscribe entre las obras insoslayables para alcanzar una comprensión más honda de uno de los conflictos cruciales de nuestro pasado inmediato. Eso se advierte tanto en el retrato implacable del horror sembrado desde el Estado como en la condena enfática que también hace la Cámara de la acción criminal desatada por el terrorismo antes del golpe de 1976 y contra dos gobiernos constitucionales, el de Perón y el de su esposa. Los jueces prueban que fue el terrorismo el primero en recurrir a la violencia armada. Ello permite echar luz sobre la criminalidad -impune todavía- de tantos delitos cometidos en nombre de la revolución. Un párrafo medular de Eliaschev a este respecto: "El surgimiento, desarrollo y esplendor de los grupos guerrilleros dominó la escena política argentina desde por lo menos 1969 hasta 1977 (cuando ya habían sido liquidados). Montoneros, en septiembre de 1974, divulgó con orgullosa fruición, a través de la revista La Causa Peronista, dirigida por Rodolfo Galimberti, los detalles más escabrosos de cómo secuestraron y asesinaron en 1970 a Pedro Eugenio Aramburu. No había dudas, pues, de que el objetivo fue la toma del poder político por parte de las organizaciones terroristas. Groseramente descalificada como «teoría de los dos demonios», la noción jurídica de no menoscabar delitos por el sólo hecho de haber sido perpetrados en nombre de «la patria socialista», es el marco de valores y criterios que le permiten a la Cámara Federal proceder con un juicio y una sentencia sin antecedentes internacionales. Impertérrito ante las argucias, implacable con los autores y ejecutores del plan criminal, no miran para otro lado en el momento de admitir que la Argentina era una herida sangrante mucho antes de 1976". Así, y sin olvidar en ningún momento la condena indispensable de quienes no vacilaron en quebrantar ese año el orden constitucional, el autor subraya el aporte decisivo que realizó la Cámara Federal al caracterizar y repudiar a quienes hoy son injustamente homologados a tantas personas que fueron víctimas inocentes de la represión militar.
Lúcidamente procede, pues, Eliaschev al recordar que sigue impaga la deuda contraída con la verdad y la justicia mediante el encubrimiento de las acciones terroristas. La mistificación y la idealización de esos delitos de lesa humanidad están entre los obstáculos que impiden comprender y superar un pasado tormentoso. Y aun cuando en su momento la Cámara Federal no vaciló en denunciarlos, siguen pendientes de condena los responsables de tantos secuestros y asesinatos (la Cámara Federal contabilizó más de 700 muertes) cometidos en nombre de "la patria socialista" y en desmedro de la democracia y la Constitución. Hay algo fundamental que no debe olvidarse en estos tiempos en que abundan las voces que buscan negar la autoproclamación que en su momento hizo la guerrilla de sí misma como un ejército embarcado en una guerra de liberación. Me refiero a las palabras con las que el autor rescata los enunciados que al respecto emitió la Cámara Federal: "Desde su aparición formal (1970-71), los grupos guerrilleros, como sus pares de toda América Latina, asumieron contornos, formas y contenidos exasperantemente militares. La cifra de reclutas de la guerrilla oscila entre 7.000 y 15.000 integrantes. Uniformes, grados, escalafón, código disciplinario, obediencia jerárquica: no se privaron de nada. No había dudas, pues, de que el objetivo fue «la toma del poder político por parte de las organizaciones terroristas», como lo afirma la Cámara. Lo que pretendían los insurrectos -sostiene Eliaschev en consonancia con la conclusiones de la Cámara Federal- era subvertir el orden establecido". El periodista no deja de subrayar que "muchos años después, todo eso se fue desfigurando, primero de manera leve, después a marcha redoblada. Los desaparecidos en los años setenta fueron equiparados a quienes combatieron armas en mano contra un gobierno cuestionable, pero de plena legitimidad democrática". Reabierta la causa contra los ex comandantes, tras la presidencia de Carlos Menem, quien los indultó, y aplicada la figura de la imprescriptibilidad por la calificación de lesa humanidad, los terroristas jamás fueron juzgados ni tampoco sus víctimas fueron reconocidas como tales por ningún gobierno constitucional. Las acciones emprendidas contra las Fuerzas Armadas en particular son hechos que prueban la convicción de los terroristas de que estaban embarcados en una guerra. Como fuerzas militarizadas, pues, fueron combatidos ya en los años de Isabel Perón. Fue en su gobierno que se dio la orden de aniquilarlos. Y, previamente, fue Perón quien durante su último mandato y en respuesta a la agresión terrorista, "optó por la represión ilegal a través de una fuerza parapolicial, la Triple A". Repudiando contundentemente el golpe de Estado de 1976, contrasentido absoluto si con él se aspiraba a respaldar las instituciones de la democracia y la República, "los jueces aseveran con firmeza que el desafío terrorista era, hacia fines de 1975, de descomunal gravedad y se encarnaba en las acciones del Ejército Revolucionario del Pueblo y Montoneros".
Cuenta Gil Lavedra que, entre octubre y diciembre de 1984, él y sus compañeros se consagraron a diseñar el formato del juicio. Fueron horas febriles, cargadas de tensión y aun de enfrentamientos personales entre los jueces. La frágil democracia en que por entonces se vivía y el temor de que pudiera caer persuadió a los jueces de que el registro filmado del juicio a los ex comandantes debía ser enviado a Noruega para no exponerlo al riesgo de su desaparición. La democracia recién recuperada, escribe Eliaschev, "vivía amenazada por huelgas generales de los sindicatos peronistas (ya habían hecho ocho paros generales cuando los videos fueron depositados en Oslo) y por violentos y airados reclamos militares carapintada". El libro de Eliaschev hilvana con habilidad los enunciados judiciales, su vehemente análisis de los hechos narrados y el relato de cada uno de los jueces. Hay páginas de vigoroso aliento expresivo. En ellas, lo trivial y lo trascendente se enhebran en forma conmovedora. Por ejemplo, en este relato de Gil Lavedra: "No siempre los seis estábamos de acuerdo. En las sentencias y antes de ellas hubo discrepancias. Eramos todos muy individualistas. Nos peleábamos, a veces casi hasta los golpes. La sentencia la firmábamos el lunes (9 de diciembre) a la tarde. Hubo una discusión terrible el sábado por el asunto de la degradación (de los ex comandantes). El domingo, desde las 8, discutimos muchas horas sobre las penas, sin llegar a un acuerdo. Fue ahí cuando dijimos: «Bueno, cortemos. Vayamos a comer una pizza». Nos fuimos a Banchero a almorzar. Nos quedaban un montón de cosas por hacer, no podíamos seguir discutiendo estérilmente las penas. Cuando nos sentamos los seis en Corrientes y Talcahuano, Carlos (Arslanian) sacó una servilleta y se hizo la mediación. Ledesma y yo me parece que éramos los más recalcitrantes, pero aflojamos, transamos. Carlos decidió escribir (las conclusiones) en la servilleta. Cuando terminó, ordenó: «Muchachos, me lo firman». Todo quedó acreditado en la servilleta de Banchero". Eliaschev ha compuesto una obra relevante y abrumadora. Lo que en ella se aclara y recuerda es tan contundente como lo que se evidencia acerca de lo que aún sigue sin aclaración y sin memoria. Los hombres del juicio provoca los desvelos de un asunto que, por no haber perdido su dramática vigencia, despierta las tensiones y las reflexiones características de un problema que todavía sigue pendiente de solución. Y deja la sensación amarga de que la media verdad ganada sobre aquel oscuro país que fue el nuestro, debe y puede llegar a convertirse en una verdad entera, si lo que ya se sabe se completa con la explicitación de lo que, pese al esfuerzo cumplido por los hombres del juicio, se ha vuelto a silenciar y negar. Hay en el libro una revelación que dice a las claras por qué Eliaschev llamó a su obra Los hombres del juicio. Una vez más es Gil Lavedra quien la brinda: "Juzgamos a los comandantes asegurándoles plenas garantías. La tarde de ese mismo lunes 9 de diciembre, tras la sentencia, propuse que nos juntáramos a la noche en mi casa. Vinieron todos los camaristas con sus mujeres y el fiscal Strassera también. Mi mujer se encargó de la comida y Carlos (Arslanian) y yo compramos la bebida, varias cajas de vino y champagne. Esa noche hicimos la catarsis. Nadie más que nosotros sabe cómo hemos vivido tan intensamente nuestra independencia como jueces. Nos emborrachamos. Terminamos a las seis de la mañana con todos los hombres desparramados en el suelo. Era natural. Era una catarsis. Tomamos la decisión de no dar una sola nota de prensa. Nadie nos llamó esa noche del festejo, ni Alfonsín ni el ministro Alconada Aramburú. Nadie. Los políticos tampoco fueron al juicio. Estaban todos cagados". © La Nacion

Cristina deja de lado a Perón para sumar a los independientes

Aunque recientemente la Presidente reivindicó su pertenencia al peronismo, la verdad que la imagen del caudillo justicialista no es lo que más quiere cerca suyo a poco de la elecciones en las que se confirmaría su reelección. La suspensión de un gran acto para celebrar el 17 de octubre es una muestra de ello. Buscan sumar a jóvenes e independientes.
Nada de actos partidarios. El cierre de campaña deberá estar limpia de consignas simbólicas. Esa es la idea que manejan en el entorno de la presidente Cristina Fernández en cuanto al cierre de campaña de cara a los comicios del 23/10.
Desde el oficialismo señalaron a la agencia DyN que no quieren que en horas cercanas a la apertura de las urnas alguna declaración inoportuna "se pueda volver en contra". El objetivo sería captar al electorado joven y a los independientes que rehuyen de las consignas partidarias. "Sin actos partidarios, sin movilizar a las estructuras tradicionales como el PJ y los gremios, y que ningún candidato haga declaraciones que se puedan volver en contra. Así nos va muy bien, seguimos subiendo en las encuestas, entonces: para qué hacer olas?", sintetizan en el círculo cercano a la Jefa de Estado. Uno de los ingredientes de esta estrategia sería la de desperonizar el cierre, por ello -señala DyN- se decidió la suspensión de un acto para conmemorar el 17 de octubre, fecha fundacional del peronismo, que se iba a realizar el 15/10 en el Estadio Único de La Plata. Allí se reunirían la Presidente y el gobernador Daniel Scioli. Esa iniciativa no va más.
La estrategia de "no hacer olas" ni responder a las críticas apunta a captar el voto independiente de clase media que tradicionalmente votó a la UCR, a peronistas disidentes que podrían volver al oficialismo y a los jóvenes que escapan a la política tradicional. "El voto peronista está garantizado, ahora vamos por más", explican.
Por eso, tampoco habrá cierre tradicional como que el solía impulsar -por cábala- el ex presidente Néstor Kirchner desde que llegó al poder en 2003 en el Mercado Central, partido de La Matanza. Tal como hizo en el cierre de campaña para las primarias en las que logró poco más del 50%, en el oficialismo apuestan a un encuentro junto a todos los candidatos del país -gobernadores, diputados y senadores nacionales- del FpV, en un teatro porteño. También los jóvenes de La Cámpora y el kirchnerismo nucleado en el Frente Transversal y los movimientos sociales cancelaron todas las actividades y solo admiten que preparan una movilización para "celebrar el triunfo el 23 a la noche en Plaza de Mayo".

Vuelven las suspensiones en el sector automotor local porque Brasil compra menos

Un total de 400 empleados de Fiat no trabajarán esta semana y cobrarán el 75% del salario hasta el jueves. En tanto el viernes no recibirán paga.
El parate en la producción fue adjudicado por el Sindicato de Mecánicos (Smata) a la caída de la demanda de vehículos en Brasil, hecho que derivó en la acumulación transitoria de stock. La contingencia hizo temer también algún impacto en la fábrica de Renault en Santa Isabel, pero voceros de la terminal de origen francés lo descartaron por completo.
Es que la demanda de Brasil hacia acá cayó al 2%. El freno coincide con medidas tomadas a raíz de la crisis.
No obstante, la empresa Fiat alude el freno en la falta de provisión de piezas faltantes para el ensamblaje de Siena y Palio, al tiempo que se concluyan tareas de refuncionalización de líneas a fin de producir otro nuevo modelo de vehículo. A través de un comunicado la automotriz puntualiza que la paralización del segundo turno –funciona entre las 14.18 y las 22 horas– se justifica en la “falta de materiales” para mantener el ritmo productivo, “combinada con la necesidad de adecuación de líneas” a fin de producir un nuevo modelo y “en menor medida, a la necesidad de ajuste general de stock”, aclara
El dato. El déficit comercial con Brasil sumó otros U$S 774 millones.
En Brasil, Fiat otorgó 10 días de vacaciones a 2.000 operarios de Betim (Minas Gerais), donde tiene 13.500 dependientes, período en el cual ajustará sus stocks y adecuará la oferta de modelos al mercado. Existe, en ese punto, una problemática puntual: por el dólar barato en el vecino país viene creciendo más el patentamiento de automóviles importados (34,7%) que el de nacionales (2,2 %), lo que obliga a las productoras locales a rediseñar estrategias de venta.
El enfriamiento brasileño, consecuencia de complicaciones en su economía, incide adicionalmente a las terminales argentinas que exportan al principal socio del Mercosur. Se estima que en ese mercado hay unos 400.000 vehículos en stock , cantidad equivalente al seis por ciento de las ventas anuales.El ministro de Industria de Córdoba, Roberto Avalle, en diálogo con Cadena 3, había admitido que los ajustes aplicados en una de las líneas de producción para esta semana en la empresa Fiat se pueden trasladar a otras firmas automotrices.
“Una situación especial es la de esta empresa -Fiat SA- que tiene volúmenes de importaciones muy importantes con destinos a Brasil. No descarto que pueda llegar a aparecer algún tipo de situación de ajuste que puede ser expresada no sólo suspendiendo parte de su personal, sino que puede haber algún ajuste en las horas extras”, aseguró el funcionario provincial. En otro sentido, en alusión a la situación de la planta de barrio Ferreyra, Avalle aseguró: “Era algo que sabíamos que podía darse. Quizás no lo esperábamos tan inmediatamente, pero he estado conversando con la empresa y son ajustes que van a hacerlo de manera paulatina”.

Las mujeres piden más préstamos en Internet

Dos de cada diez pedidos de crédito en la web son realizados por mujeres, según los datos provistos Weemba, el portal en el que se encuentran solicitantes de financiación y entidades de crédito
El 22% de los pedidos de créditos online los publican mujeres que buscan, principalmente, préstamos para refinanciación de sus consumos. Le siguen en la lista los pedidos para vivienda (27%), emprendedores (27%), consumo (11%) y autos (7%). Los hombres, en cambio, concentran sus pedidos de financiamiento en empresas y vivienda. Las solicitudes de refinanciación aparecen en el cuarto puesto de pedidos, detrás de los créditos para la compra de autos. Sin la distinción de género, los pedidos para empresas y vivienda encabezan el ranking, seguido refinanciación, autos y otros consumos.
De acuerdo con el informe, entre las solteras, el porcentaje de solicitudes para refinanciación crece al 42% y es la finalidad más demandada, seguida por vivienda con el 27% y emprendimientos con el 19%. Entre las casadas, la finalidad más demandada es financiamiento para empresas y emprendimientos, con el 32%, seguida por refinanciación con el 28% y vivienda con el 26%. Entre las divorciadas, el 55% pide préstamo para la vivienda. Un análisis más detallado de los perfiles, muestra que del total de mujeres un 68,15% tiene entre 30 y 49 años y de ese total un 33% gana entre 50.000 y 100.000 pesos anuales. A su vez, el 27,5% mantiene ingresos anuales de 30.000 a 50.000 pesos. En tanto, un 67,8% de las mujeres son empleadas, un 30,6% monotributistas o autónomas y un 1,6 por ciento, jubiladas.

Cristina no sabe cómo frenar la fuga de US$ 22.000 millones/año

La fuga de divisas alcanzaría este año los US$ 22.000 millones y la Administración Cristina no supo qué hacer en 2011 ¿podrá revertirlo en 2012? En verdad, desde 2003, el Frente para la Victoria viene fracasando al respecto. En 2012, será uno de los mayores desafíos para el Gobierno en 2012, ante un contexto internacional adverso por la contracción de la demanda y la baja de los precios, recordó la consultora Ecolatina
En los últimos dos meses, el deterioro del contexto internacional ha sido significativo, y la creciente incertidumbre financiera generó un vuelo hacia la calidad que derrumbó las cotizaciones de los activos riesgosos.
En este contexto de creciente incertidumbre, se observa una mayor restricción crediticia que inclina definitivamente la balanza hacia una nueva recesión en el viejo continente, situación que tendría impacto en Estados Unidos.
Los países emergentes muestran una posición más robusta, pero no están exentos de riesgos, ya que cayeron los precios de las commodities, aumentaron sus primas de riesgo y se devaluaron sus monedas, dijo la consultora Ecolatina en un informe. En este marco, preocupa la dinámica de variables clave para Argentina, como el precio de soja, del Real y el riesgo país. No obstante, si las autoridades de países desarrollados están a la altura de las circunstancias, aún tienen cierto margen para evitar una recaída mundial. De todas maneras, hay que tomar nota de que ya no sopla viento de cola para la Argentina, lo que implica adaptarse a un escenario más hostil, dijo la consultora.
Un recrudecimiento de la crisis mundial impactaría sobre la Argentina por tres vías: menor demanda de productos, caídas de precios de materias primas y mayores dificultades para acceder al financiamiento externo, tanto para el Gobierno como para los privados.
El denominador común de los tres canales de impacto (cantidades, precios y riesgo país) es la menor cantidad de divisas con las que contará el país en 2012. Si la restricción externa es leve, el efecto puede limitarse a tensiones sobre el tipo de cambio, las reservas y las tasas de interés, pero si se profundiza se puede resentir la actividad.
De todas maneras, no preocupa sólo el mundo: también será clave lo que ocurra con la fuga de capitales, que en 2011 podría superar US$ 22.000 millones. Si el escenario mundial es malo y la salida de capitales se mantiene en los actuales niveles es muy probable que la actividad se desacelere abruptamente, indicó Ecolatina. En cambio, la reducción de la salida de capitales permitiría aliviar significativamente los efectos del peor escenario. Por caso, una caída de las exportaciones similar a la de 2009 (US$ 14.000 millones) se compensaría en buena medida si la fuga, por ejemplo, se reduce a la mitad. Bajar la fuga de capitales también toma más relevancia si se tiene en cuenta que los colchones (superávit fiscal y de cuenta corriente, reservas de libre disponibilidad) son menores que en la crisis previa. De esta forma, puede verse que ante un contexto mundial cada vez más adverso, reducir la fuga de capitales no sólo es el mayor desafío de la economía sino también la mayor fuente de financiamiento potencial, evaluó la consultora.